EXHORTACIÓN.
¡A quién pida el viento
de
las floraciones de nuevas lunas,
de
mareas que aún besan su lecho,
o
del beso de la vida vagabunda,
le
digo que la espiga
no
brota sin riego, sin luz clara!
¡A
quién espera los horizontes
de
las mañanas no amanecidas
desde
el espejo que lo retrata,
o
en el asfalto que lo funde,
le
aviso de su caminar a tientas
mientras
no historien el tacto de sus manos!