domingo, 6 de septiembre de 2026

Del poemario "NO SOY DE CRISTAL" . Año 2022,



CONFUSIÓN ÉTICA.

 

 

 

Uno no sabe si lo de “aceptar” corrompe,

           hasta el hastío,

como los huracanes de hoy anuncian,

o el vocero adalid supura desde su propio aplauso acomodado.

 

Aceptamos desde el nacimiento,

con la simpleza por ser,

las dos caras de la moneda;

           nos compramos y nos vendemos

por tantos infinitos, sean trabas o sueños,

que, aún al final del camino, no nos conocemos.

 

El vuelo de una rapaz, el aullido del lobo

pudre los ojos del conejo en su verde hierba,

el sueño vacilante del pastor.

La vida es una compresa que absorbe

las mareas de la mar que nos espumea,

hasta sabernos ser,

desde el asidero de un vivir monolítico.

“Corrompe” la violación de lo ético,

las mil pinturas con la que vestimos

las mentiras, las apariencias desnudas de una sola mirada.

“Corrompe” un todo vale, un qué más da,

                     un ahora y el ya,

el no entender la pausa del tiempo

entre su orto y su poniente.

“Corrompe” el desconocimiento, la inanición

del valor de la palabra dada, la intemperie

de la masa amorfa, dúctil, banal, cruel,

como hace el aire con el alma del hierro.

 

Hay que levantarse y ser mirado

aunque sea por cualquier horizonte;

                     sea dulce, insípido o vacío,

a pesar del anillo fraguado en cada vida,

y eso, sabiendo que no será suficiente.






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