_______________________________
En
esta obra de Manuel se nos presenta, unidas, dos vertientes muy diferentes: el aprendizaje
del desengaño como método para vivir y su vida misma, que son cosas muy
diferentes. En cualquiera de los casos será el lector el que tenga que
descubrir, a través de la reflexión poética, el momento en que cada verso ancla
su sentido. Quizá sea una trampa que pone Manuel al lector, o quizá sea todo lo
contrario. Sólo hay una manera de saberlo; entrar en el espacio creador del
autor.
Las
palabras son los instrumentos que atan a Manuel a la realidad, las cadenas que
lo sujeta a ella sin más alegatos. Escribe las frases, los versos sabiendo que él
se cansará. Se pone bajo una higuera para oler los higos y refugiarse, él, bajo
la sombra del sol de verano, y no para relajar su brazo en conceptos de tinta, o
para saborear la fruta de unos supuestos dioses.
Los
versos de esta colección nos hablan de tiempo consumido. Ese mismo tiempo no,
pero sí otro, en presente o como futuro, está marcado en estas paginas que espero
sean un regalo para el lector.
No hay comentarios:
Publicar un comentario